Sheinbaum cuestiona contradicciones de EE.UU. sobre detención de ‘El Mayo’
La Presidenta Sheinbaum insiste en que EE.UU. debe esclarecer las inconsistencias sobre la captura de Ismael Zambada en territorio nacional.

Por Juan Pablo Ojeda
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reiteró este jueves que la administración federal mantiene la exigencia hacia el gobierno de Estados Unidos para que proporcione un informe detallado sobre la detención de Ismael «El Mayo» Zambada. La mandataria subrayó que las inconsistencias en los reportes iniciales provenientes de Washington obligan a una aclaración diplomática formal sobre cómo se llevó a cabo el traslado del líder delictivo.
El núcleo de la postura presidencial reside en la falta de precisión sobre si la operación fue ejecutada por agencias federales estadounidenses en territorio mexicano, o si se trató de una entrega concertada. Según los registros oficiales, no existe constancia de un operativo conjunto, lo cual contraviene los protocolos de cooperación en materia de seguridad entre ambas naciones.
El análisis de la información disponible indica que la detención ocurrió en circunstancias opacas, lo que genera dudas sobre la observancia de la soberanía nacional. Sheinbaum enfatizó que, más allá de la relevancia criminal del detenido, el Estado mexicano debe garantizar que cualquier intervención extranjera esté sujeta a la ley y a los acuerdos binacionales vigentes.
Las cifras de intercambio de información entre las fiscalías de ambos países durante los últimos meses han mostrado un flujo intermitente, según lo expuesto por la oficina presidencial. La Presidenta señaló que la respuesta del Departamento de Justicia estadounidense ha sido insuficiente para satisfacer los requerimientos de información solicitados por México.
Desde la óptica de la administración, la opacidad en este caso afecta la confianza necesaria para mantener una colaboración efectiva en el combate al tráfico de sustancias ilícitas. Sheinbaum indicó que la Cancillería seguirá trabajando para obtener respuestas concretas que permitan cerrar este capítulo diplomático sin ambigüedades.
El impacto de este caso se extiende hacia la política interior, donde la oposición ha cuestionado la capacidad del gobierno para controlar las actividades de agencias externas. La Presidenta defendió la postura oficial como un ejercicio necesario para la defensa de la autonomía nacional, rechazando cualquier especulación sobre posibles complicidades internas.
Finalmente, el gobierno de México espera que, en las próximas reuniones de alto nivel, la representación estadounidense ofrezca una versión unificada de los hechos. La exigencia de Sheinbaum se mantiene como una prioridad en la agenda diplomática para evitar que se repliquen procedimientos que vulneren la soberanía en futuras operaciones de seguridad.
