43% de intención de voto: así arranca la carrera por Colima
Morena lidera con más de 40% de intención de voto rumbo a la gubernatura de Colima en 2027. Rosi Bayardo se perfila como la carta fuerte. ¿Habrá sorpresa?
A poco menos de un año de las elecciones, el escenario para la gubernatura de Colima ya empieza a definirse. La actual gobernadora Indira Vizcaíno Silva, de Morena, termina su periodo el 31 de octubre de 2027 y la contienda por sucederla se concentra en junio de ese año. El partido oficialista y sus aliados mantienen una ventaja clara en las mediciones, lo que genera una mezcla de expectativa y preocupación entre quienes esperan un cambio.
Las encuestas más recientes, levantadas en julio de 2026, colocan a la alianza Morena-PT-PVEM con entre 36 y 43 por ciento de la intención de voto. El PAN aparece en segundo lugar con alrededor de 16 a 21 por ciento, seguido del PRI con 14 a 20 por ciento y Movimiento Ciudadano con cerca del 10 por ciento. La distancia es considerable. ¿Alcanza con eso para mantener el estado o la oposición puede cerrar la brecha?
Dentro de Morena, la figura que concentra más preferencias es Rosa María Bayardo Cabrera, actual alcaldesa de Manzanillo. En mediciones internas alcanza cerca del 39 por ciento, muy por delante de Gricelda Valencia de la Mora y Joel Padilla Peña. Bayardo ha construido una base territorial sólida en el municipio más importante del estado por su actividad portuaria.

En el Partido Acción Nacional el perfil dominante es Riult Rivera Gutiérrez, alcalde de la capital. Lidera con claridad las preferencias internas del panismo, con porcentajes que superan el 40 por ciento en varias encuestas. En el PRI la senadora Mely Romero Celis aparece como la opción más visible, mientras que en Movimiento Ciudadano destacan Griselda Martínez y Margarita Moreno.
La oposición ha iniciado pláticas para evaluar una posible alianza entre PAN, PRI y Movimiento Ciudadano. Si van por separado, el camino se complica. Si logran unirse detrás de un solo candidato, la contienda podría ponerse más cerrada, aunque todavía tendrían que superar una diferencia de más de 20 puntos según las mediciones actuales.
Como cuando se arma un equipo de futbol de barrio: si cada quien quiere ser el delantero, el partido se pierde antes de empezar. La unidad o la división de la oposición será uno de los factores que definan qué tan competitiva resulta la elección.
Para los colimenses, lo que está en juego no es solo un cambio de gobierno. Incluye la continuidad o modificación de las políticas de seguridad, el manejo del puerto de Manzanillo y la administración de recursos en un estado pequeño pero con peso económico relevante. Las decisiones de los próximos meses marcarán el tono de la campaña.
Morena ya avanzó en el registro de aspirantes a las coordinaciones estatales que preceden a las candidaturas. La definición final de su abanderado se hará mediante encuesta, método que el partido ha utilizado en procesos anteriores. Por el lado opositor, todavía falta claridad sobre si habrá coalición o cada fuerza irá por su lado.
El escenario más probable, con la información disponible hasta agosto de 2026, apunta a una continuidad de la fuerza oficialista. Rosi Bayardo se mantiene como la figura con más tracción. Pero en política, como en la costa de Manzanillo, el clima puede cambiar rápido.
¿Tú qué crees que pase: se mantiene la misma fuerza o hay espacio para una sorpresa?


