México condiciona envío del Operativo Cali a petición formal de Colombia
Cancillería frena salida del Operativo Cali a Colombia tras terremoto; auxilio depende de trámites diplomáticos de la Cancillería.
Por Juan Pablo Ojeda
El despliegue de la ayuda humanitaria de México hacia Colombia tras el terremoto de magnitud 6.1 permanece detenido en tierra debido a trámites burocráticos y a la exigencia de una petición formal de auxilio por parte del gobierno colombiano. A pesar de que las fuerzas armadas mexicanas tienen listo el denominado Operativo Cali, la burocracia diplomática impide la salida inmediata de los aviones de rescate.
El protocolo internacional exige que la Cancillería del país afectado formalice la solicitud de apoyo exterior para autorizar el ingreso de personal militar y aeronaves extranjeras a su territorio. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México confirmó que las brigadas militares y los insumos médicos se mantendrán en las bases aéreas nacionales hasta que se complete la solicitud diplomática entre las partes.
Esta demora operativa pone bajo escrutinio la agilidad de los mecanismos de respuesta de la política exterior mexicana ante desastres en América Latina. Mientras los equipos de rescate independientes y las autoridades locales en Bogotá y Cali trabajan a marcha forzada para remover escombros, las 20 toneladas de ayuda y los 150 rescatistas mexicanos continúan estacionados en el centro del país.
Diversos analistas en gestión de riesgos señalan que los protocolos de cooperación internacional carecen de canales de activación automática para desastres de gran escala, lo que somete la ayuda de emergencia a revisiones de soberanía y agendas políticas. La falta de un acuerdo marco de despliegue expedito retrasa las horas críticas de búsqueda de sobrevivientes en la zona del epicentro.
En el aspecto financiero, los fondos asignados para la ejecución del Operativo Cali provienen de las partidas de auxilio a la población civil de la Defensa y la Semar. La fiscalización del gasto público en estas misiones internacionales demanda una justificación detallada de los costos de combustible, vituallas y logística aérea, los cuales deben ser fiscalizados por la Auditoría Superior de la Federación.
Por otro lado, la SRE enfrenta la presión de los ciudadanos mexicanos en Colombia y sus familias en territorio nacional, quienes demandan que los vuelos militares del Operativo Cali sean utilizados también para repatriar a los connacionales varados por la suspensión de vuelos comerciales en el Aeropuerto El Dorado.
La reticencia del gobierno colombiano para emitir la solicitud formal podría responder a evaluaciones internas sobre su propia capacidad de respuesta municipal y departamental. No obstante, las fuerzas armadas de México mantienen la orden de alistamiento para despegar en cuanto la Cancillería otorgue la luz verde institucional, en medio de críticas por la rigidez de los canales diplomáticos.


