Gobierno de Sheinbaum renueva el PACIC y fija canasta básica en 910 pesos
Hacienda reporta una reducción de 12.4% en los 24 productos esenciales tras consolidar el acuerdo con el sector privado.

Por Juan Pablo Ojeda
El Gobierno Federal de México formalizó la renovación por un periodo de seis meses del Paquete contra la Inflación y la Carestía (PACIC), un mecanismo de colaboración voluntaria entre el sector público y el privado diseñado para contener el incremento de precios en 24 insumos esenciales de la canasta básica. La extensión de este instrumento macroeconómico busca estabilizar los índices de precios al consumidor en el rubro de alimentos, operando bajo un esquema de compromisos de comercialización con las principales cadenas de autoservicio y proveedores del país.
Los indicadores estadísticos presentados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) detallan que el valor nominal de la canasta regulada registró una contracción acumulada del 12.4% durante la presente administración. El costo del paquete de productos prioritarios transitó de un promedio de 1,039 pesos a un precio de referencia establecido en 910 pesos, lo que representa una reducción en términos nominales para los consumidores.
La evolución histórica del programa contra la carestía muestra que en el año 2022 el costo máximo de estos 24 productos se ubicó en 1,129 pesos bajo condiciones de presión inflacionaria global. Posteriormente, las mesas de concertación técnica lograron un ajuste a la baja para situar el indicador en 1,039 pesos en febrero de 2023, consolidando finalmente el tope actual de 910 pesos a partir de noviembre de 2024, nivel que se busca preservar durante el próximo semestre.
De acuerdo con las verificaciones operativas de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), los establecimientos comerciales participantes mantienen los precios de venta al público por debajo del límite máximo acordado de 910 pesos. El organismo regulador atribuye este comportamiento comercial al cumplimiento de los márgenes de ganancia acordados por las uniones de proveedores y las tiendas de autoservicio integradas a la estrategia nacional.
La reactivación de este esquema coincide con la instrucción presidencial de institucionalizar el PACIC, transitando de una estrategia de contención de carácter coyuntural hacia un modelo de política pública permanente integrado en la planeación nacional. El diseño normativo contempla la articulación de incentivos fiscales, la simplificación de trámites administrativos, la desregulación de procesos aduanales y un rebalanceo de la estructura arancelaria general.
Las modificaciones arancelarias proyectadas por el Ejecutivo Federal tienen como propósito técnico incentivar los volúmenes de producción agropecuaria e industrial dentro del territorio nacional. La flexibilización regulatoria se ejecutará de forma paralela a los mecanismos de importación necesarios para garantizar el abasto de productos complementarios que cubran los déficits de la oferta interna en los canales de distribución.
Las proyecciones del gabinete económico sostienen que la ausencia de este marco de coordinación voluntaria habría provocado una distorsión en los costos de los alimentos de hasta el 10% por encima de los niveles registrados en el mercado actual. La continuidad del programa operará como un ancla para las expectativas inflacionarias del sector de bienes de consumo básico en las 32 entidades federativas de la República Mexicana.
