¿Reír puede ayudarte a respirar mejor? Un estudio encuentra beneficios en personas con EPOC
La risa suele asociarse con el bienestar y el alivio del estrés, pero también podría tener un efecto beneficioso sobre la respiración. Un nuevo estudio encontró que la terapia de la risa puede ayudar a disminuir la sensación de falta de aire en personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y que sus efectos fueron comparables con los obtenidos mediante una técnica respiratoria utilizada habitualmente para controlar este síntoma.
Los resultados fueron presentados en la reunión de la Sociedad Europea de Respiración, celebrada en Barcelona, España. De acuerdo con los investigadores, tanto la terapia de la risa como los ejercicios de respiración con los labios fruncidos lograron reducir de manera significativa la gravedad de la disnea, es decir, la sensación de dificultad para respirar, y el beneficio se mantuvo incluso un mes después de finalizar el programa.
La investigación fue encabezada por Goncagul Aldan, profesora y enfermera de la Facultad de Enfermería de la Universidad Hacettepe, en Turquía. Para el estudio participaron 63 pacientes turcos con EPOC, quienes fueron divididos aleatoriamente en tres grupos: uno recibió terapia de la risa, otro practicó respiración con los labios fruncidos y el tercero no realizó ejercicios respiratorios.
Los dos grupos que recibieron una intervención realizaron sus ejercicios tres veces por semana durante ocho semanas, en sesiones de aproximadamente 30 minutos. El objetivo era determinar si una técnica basada en la respiración controlada mediante la risa podía producir beneficios similares a los de un ejercicio respiratorio convencional.
La respiración con los labios fruncidos es una estrategia utilizada para ayudar a las personas con EPOC a controlar la sensación de falta de aire. Consiste en inhalar lentamente por la nariz y después exhalar de manera prolongada a través de los labios ligeramente fruncidos, como si se intentara apagar suavemente una vela.
La técnica puede ser especialmente útil porque en la EPOC las vías respiratorias pueden estrecharse y dificultar la salida del aire durante la exhalación. Esto puede provocar que parte del aire quede atrapado dentro de los pulmones. Al generar una ligera presión durante la exhalación, la respiración con los labios fruncidos puede ayudar a prolongar ese proceso y facilitar la expulsión del aire.
La terapia de la risa empleada en la investigación buscó producir algunos de esos efectos mediante ejercicios que combinaban movimientos, sonidos y diferentes formas de risa. Los participantes realizaron, por ejemplo, aplausos rítmicos acompañados de sonidos vocales, además de ejercicios de risa deliberada y actividades lúdicas en las que se simulaban situaciones imaginarias.
Los investigadores también incorporaron momentos de risa espontánea, de modo que el ejercicio no dependiera únicamente de provocar una carcajada de manera artificial. La intención era reproducir algunos de los cambios respiratorios y físicos que ocurren durante una risa genuina.
Según Aldan, la risa puede involucrar los músculos respiratorios y favorecer una exhalación más profunda. Además, la respuesta corporal asociada con reír podría contribuir a una sensación de bienestar emocional, lo que resulta relevante en una enfermedad que no solamente afecta la capacidad pulmonar, sino también la vida cotidiana de quienes la padecen.
La EPOC es una enfermedad pulmonar crónica que puede dificultar progresivamente la respiración. Las personas afectadas pueden experimentar falta de aire, tos y otros síntomas que interfieren con actividades cotidianas como caminar, subir escaleras o realizar tareas domésticas. La carga de la enfermedad también puede repercutir en el bienestar emocional y aumentar la dependencia de otras personas.
Por ello, los investigadores plantean que el tratamiento de la EPOC debe contemplar más elementos que el uso de medicamentos. La rehabilitación pulmonar, los ejercicios respiratorios y las estrategias destinadas a mejorar la actividad física y el bienestar pueden formar parte de un abordaje integral.
En este contexto, la terapia de la risa podría representar una alternativa sencilla y de bajo costo para complementar las estrategias existentes. Una de sus características es que no requiere equipos especializados y, bajo orientación adecuada, algunos de sus ejercicios podrían practicarse en casa.
Sin embargo, los resultados todavía deben interpretarse con cautela. El estudio incluyó únicamente a 63 personas, por lo que se trata de una investigación pequeña. Además, los resultados fueron presentados en una reunión científica y todavía deben publicarse en una revista médica con revisión por pares, proceso que permite que otros especialistas evalúen los métodos y los resultados del trabajo.
El doctor Marc Miravitlles, vicepresidente de la Sociedad Europea de Respiración, consideró que se trata de un estudio pequeño pero bien gestionado y señaló que los resultados son prometedores debido a la sencillez y el bajo costo de la intervención. Aun así, serán necesarios estudios con un número mayor de participantes para determinar con mayor precisión qué beneficios puede ofrecer la terapia de la risa y qué personas podrían obtener mayor provecho.
Los investigadores ya contemplan ampliar la investigación para estudiar la técnica a mayor escala. Por ahora, sus resultados sugieren que la risa puede convertirse en algo más que una respuesta emocional: también puede funcionar como una forma de ejercicio respiratorio dentro de un programa de atención para personas con EPOC.
Esto no significa que reír sustituya los medicamentos, la rehabilitación pulmonar o las técnicas respiratorias indicadas por profesionales de la salud. Más bien, la investigación abre una línea de estudio sobre una intervención accesible que podría complementar el tratamiento convencional y ayudar a algunas personas a manejar mejor uno de los síntomas más limitantes de la EPOC: la sensación de que respirar se vuelve cada vez más difícil.


