Señalan a nieto de Raúl Castro por nexos con red ilícita
Investigaciones vinculan a Raúl Guillermo Rodríguez Castro con operaciones financieras y de tráfico irregular en México.
Por Juan Pablo Ojeda
Un informe de inteligencia financiera señala a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo” y nieto del exmandatario cubano Raúl Castro Ruz, como presunto articulador de una red de operaciones comerciales e inmobiliarias no declaradas que vincula a La Habana con la Ciudad de México y Cancún. La estructura operativa registraría movimientos por al menos 15 millones de dólares acumulados durante los últimos tres años fiscales.
Las investigaciones señalan que la red utiliza empresas de fachada en el sector de importación y exportación de bienes de consumo para mover capitales fuera del control del sistema bancario cubano. Las auditorías internacionales detectaron transferencias hacia cuentas radicadas en la península de Yucatán, destinadas a la adquisición de activos inmobiliarios de alto valor.
El esquema financiero operaba a través de al menos cuatro compañías registradas en la jurisdicción mexicana con prestanombres de nacionalidad cubana y mexicana. La facturación cruzada entre estas entidades registraba inconsistencias fiscales superiores al 45% entre los ingresos declarados ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y los flujos de efectivo reales depositados en instituciones privadas.
A la par de las actividades contables, los reportes vinculan a Rodríguez Castro con la facilitación de salvoconductos y trámites migratorios irregulares para ciudadanos cubanos de alto perfil. Las gestiones permitían el traslado y la radicación provisional de personalidades cercanas a la élite de la isla en el territorio nacional mediante visados de inversionista emitidos bajo irregularidades administrativas.
Los análisis de trazabilidad bancaria revelan que los fondos eran convertidos a divisas extranjeras mediante casas de cambio locales antes de ser transferidos hacia bancos en jurisdicciones caribeñas de baja imposición fiscal. Dicha dinámica evitaba las restricciones impuestas por las regulaciones financieras internacionales vigentes contra el régimen de La Habana.
El rastreo de las autoridades incluye la fiscalización de propiedades residenciales ubicadas en zonas exclusivas de Quintana Roo, adquiridas mediante fideicomisos bancarios. Las investigaciones contables registran la participación de agentes inmobiliarios locales en la estructuración de la compraventa de dichos inmuebles para ocultar al beneficiario final.
Los expedientes técnicos han sido integrados en los sistemas de monitoreo del Departamento del Tesoro de Estados Unidos y de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de México. Las dependencias iniciaron la revisión de los registros de importación marítima vinculados con las empresas del entorno de Rodríguez Castro para dictaminar la congelación precautoria de las cuentas bancarias involucradas.


