Viajar mejor: mexicanos eligen turismo sustentable y buscan que su gasto beneficie a las comunidades
El turismo sustentable comienza a ganar terreno entre los viajeros mexicanos y, más allá de ser una tendencia asociada con el cuidado del medio ambiente, también está transformando la manera en que las personas gastan durante sus vacaciones y se relacionan con los destinos que visitan.
Cada vez más viajeros buscan que una parte del dinero que destinan a sus vacaciones permanezca en las comunidades locales, ya sea mediante la compra de productos en pequeños comercios, el consumo de alimentos de temporada o la elección de fechas que permitan reducir la presión turística sobre los destinos.
De acuerdo con la investigación Viajes y Sustentabilidad de Booking.com, realizada en enero de 2026, 60% de los viajeros mexicanos compra en pequeños comercios o negocios independientes, mientras que 59% consume alimentos locales y de temporada. Además, 52% prefiere viajar fuera de la temporada alta.
Los resultados muestran que la sustentabilidad comienza a incorporarse en decisiones cotidianas del viaje, desde dónde comer y qué comprar hasta cuándo visitar determinado lugar.
El dinero de las vacaciones se queda en el destino
Uno de los datos más significativos del estudio es la preferencia por los negocios locales.
Seis de cada 10 viajeros mexicanos compran en pequeños comercios o establecimientos independientes, una práctica que puede representar una fuente importante de ingresos para comerciantes, productores, artesanos y prestadores de servicios que dependen directamente de la actividad turística.
A diferencia de las grandes cadenas, los negocios locales suelen estar estrechamente vinculados con la economía de las comunidades. Cuando un visitante compra artesanías, alimentos, productos regionales o contrata servicios ofrecidos por habitantes del destino, una mayor parte de ese gasto puede permanecer dentro de la economía local.
Esta tendencia también modifica la experiencia del propio viajero. En lugar de buscar únicamente productos o servicios que podría encontrar en cualquier ciudad, el turista tiene la posibilidad de acercarse a aquello que distingue a cada destino.
Desde un mercado tradicional hasta un restaurante familiar, una tienda de artesanías o un productor local, el consumo se convierte también en una forma de conocer el lugar.
La gastronomía se convierte en parte del viaje
La comida ocupa un lugar especialmente importante dentro de esta transformación.
El estudio encontró que 59% de los viajeros mexicanos elige alimentos locales y de temporada. Esta preferencia conecta directamente el turismo con la gastronomía de cada región y con los productores que abastecen a restaurantes, mercados y establecimientos locales.
Probar ingredientes propios de una zona, visitar mercados o elegir restaurantes que trabajan con productos regionales puede convertirse en una manera de conocer la identidad de un destino a través de sus sabores.
Para las comunidades, además, la demanda de alimentos locales puede generar oportunidades para agricultores, pescadores, ganaderos, cocineras tradicionales, pequeños productores y otros integrantes de la cadena alimentaria.
En México, donde cada región cuenta con ingredientes, técnicas y preparaciones propias, la gastronomía tiene un potencial particularmente importante dentro del turismo sustentable.
Viajar fuera de temporada también puede ayudar
Otro cambio interesante está relacionado con cuándo se decide viajar.
El 52% de los viajeros mexicanos consultados señaló que prefiere viajar fuera de la temporada alta. Esta decisión puede tener efectos tanto económicos como ambientales.
Las temporadas de mayor afluencia suelen concentrar grandes cantidades de visitantes en determinados destinos durante periodos relativamente cortos. Esto puede generar presión sobre infraestructura, transporte, servicios, recursos naturales y espacios públicos.
Distribuir los viajes durante diferentes épocas del año permite reducir parcialmente esa concentración y, al mismo tiempo, puede ayudar a que los negocios locales tengan ingresos durante periodos que tradicionalmente registran menor actividad.
Para el viajero también puede representar ventajas, como encontrar menos aglomeraciones, disfrutar de una experiencia más tranquila y, dependiendo del destino y la fecha, acceder a precios más competitivos.
Conocer la cultura importa cada vez más
La sustentabilidad no se limita a reducir residuos o disminuir el impacto ambiental. También implica establecer una relación más respetuosa con las comunidades y su patrimonio cultural.
En este sentido, 52% de los mexicanos busca conocer la cultura del destino, incluyendo su historia, tradiciones y gastronomía.
Esto muestra que para una parte importante de los viajeros la experiencia turística ya no consiste únicamente en visitar atractivos y tomar fotografías. Existe interés por comprender qué hace diferente al lugar que se está visitando.
Conocer las tradiciones locales, consumir productos elaborados por habitantes de la región, probar su gastronomía y acercarse a su historia puede generar una experiencia más profunda y, al mismo tiempo, contribuir a preservar expresiones culturales que forman parte de la identidad de las comunidades.
¿Quiénes participaron en el estudio?
La investigación de Booking.com fue realizada en enero de 2026 entre 32,500 personas de 35 países y territorios, de las cuales 1,000 correspondieron a México.
Los participantes eran mayores de 18 años, habían realizado al menos un viaje durante los 12 meses anteriores y tenían planes de viajar durante 2026. Además, todos tenían participación en la toma de decisiones relacionadas con sus vacaciones.
Por ello, los resultados permiten observar cómo las consideraciones relacionadas con la sustentabilidad están entrando en el proceso de planeación de los viajes y no únicamente en las decisiones tomadas una vez que el turista llega a su destino.
Una nueva manera de entender las vacaciones
Los datos muestran que el turismo sustentable comienza a relacionarse cada vez más con decisiones concretas de consumo.
Elegir un pequeño comercio en lugar de una gran cadena, consumir alimentos de temporada, conocer la gastronomía regional, acercarse a las tradiciones de una comunidad o viajar durante meses de menor demanda pueden parecer acciones individuales y pequeñas, pero en conjunto tienen capacidad para modificar la distribución del gasto turístico.
Para los destinos mexicanos, esta tendencia representa una oportunidad. El turismo puede generar beneficios económicos más amplios cuando los visitantes no concentran su gasto exclusivamente en grandes establecimientos, sino que también consumen productos y servicios ofrecidos por quienes viven en las comunidades.
Para el viajero, además, la recompensa puede ser una experiencia más auténtica: comer lo que produce la región, conocer a quienes mantienen vivas sus tradiciones y descubrir lugares con una menor saturación de visitantes.
Así, la sustentabilidad empieza a dejar de ser únicamente una preocupación ambiental para convertirse en una forma distinta de viajar, gastar y conocer México.


