EE. UU. impone multa récord de 15 mil mdd a El Mayo Zambada
La justicia estadounidense impone una sanción histórica de 15,000 millones de dólares al narcotraficante Ismael Zambada por ganancias ilícitas.
Por Juan Pablo Ojeda
Una corte federal del distrito este de Nueva York dictó este lunes una sentencia financiera histórica al ordenar el decomiso de 15,000 millones de dólares al líder criminal Ismael “El Mayo” Zambada, fundador del Cártel de Sinaloa. La resolución judicial representa la sanción económica más cuantiosa impuesta de manera individual a un operador del narcotráfico en la historia jurídica de los Estados Unidos, superando los precedentes financieros de casos de crimen transnacional previos.
Los registros contables y las auditorías forenses presentadas por el Departamento de Justicia detallan que la cifra confiscada corresponde a la estimación matemática de las ganancias netas generadas por la red de distribución de clorhidrato de cocaína, heroína y fentanilo operada por la organización criminal entre los años 2005 y 2024. Los datos fiscales indican que el flujo de capitales ilícitos utilizó un entramado de 120 empresas fachada y cuentas en instituciones bancarias internacionales.
La infraestructura de cooperación financiera interinstitucional desplegada por la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) logró el aseguramiento preventivo de 45 inmuebles de lujo, flotas de transporte marítimo y cuentas bancarias ubicadas en jurisdicciones del Caribe y Norteamérica, los cuales serán liquidados para cubrir parcialmente el monto de la penalización impuesta.
Las normativas federales de decomiso de activos en Estados Unidos contemplan que los recursos recuperados sean destinados de manera prioritaria a fondos de compensación para víctimas de adicciones y a programas de fortalecimiento de las agencias encargadas de la procuración de justicia internacional, conforme a la Ley de Reforma Fiscal y de Activos Criminales.
En el plano financiero corporativo, las instituciones bancarias implicadas indirectamente en el movimiento de estos flujos de efectivo reforzaron sus auditorías internas y sistemas de alerta temprana para prevenir la colocación de capitales de procedencia ilícita, respondiendo a las exigencias regulatorias de la Reserva Federal.
Los antecedentes de este tipo de sentencias económicas muestran que la recuperación efectiva de los montos ordenados por los jueces suele alcanzar un porcentaje menor al 15% del total debido a la complejidad de rastrear testaferros y estructuras corporativas anónimas distribuidas en múltiples paraísos fiscales.
Las repercusiones de esta sanción sentarán un referente en los litigios patrimoniales contra organizaciones criminales de alta escala, priorizando la desarticulación financiera como eje central de las estrategias de seguridad hemisférica.


