Joaquín Guzmán Loera envía nueva carta a Corte de Nueva York
Guzmán Loera pide al juez de la causa revisar sentencia del 2019 alegando falta de pruebas en su juicio.

Por Juan Pablo Ojeda
El exjefe del Cártel de Sinaloa, Joaquín Guzmán Loera, reabrió el frente judicial contra las autoridades norteamericanas mediante el envío de una nueva misiva a la Corte del Distrito Este de Nueva York, solicitando la anulación de su juicio federal y su retorno inmediato a México. La pieza documental fue hecha pública por el periodista Arturo Ángel tras confirmarse su recepción en la Oficina Pro Se del tribunal este 18 de junio, reactivando la disputa legal sobre el tratamiento penitenciario otorgado al capo en la prisión ADX Florence.
En el texto de la moción, el prisionero cuestiona de forma directa la validez de la sentencia de cadena perpetua más 30 años dictada en 2019, calificando el proceso de deliberación del jurado como un «veredicto judicial erróneo». Guzmán Loera argumenta que el tribunal violó los convenios de reciprocidad al condenarlo con base en cargos de violencia que, según sus declaraciones directas, nunca fueron robustecidos con pruebas científicas o testimoniales concluyentes por parte del Departamento de Justicia.
La ofensiva epistolar del recluso involucró también a la Presidencia de la República Mexicana, según consta en un escrito previo fechado el 10 de junio y revelado por el periodista Ángel Hernández. En ese documento, el sentenciado detalla los datos de localización de Palacio Nacional para requerir formalmente a la mandataria Claudia Sheinbaum Pardo la activación de un mecanismo de política exterior que agilice su remoción del territorio estadounidense bajo el principio de los derechos de ciudadanía de origen.
«Esta es una carta de preocupación para solicitar al juez que utilice la Constitución de Poderes en mi próximo caso de apelación judicial», suscribe el texto firmado por Guzmán Loera, donde reclama el cese de las condiciones de aislamiento que le impiden entablar comunicación con su núcleo familiar. El reo insiste en declararse un ciudadano inocente cuyos derechos fundamentales han sido conculcados por las fiscalías de Brooklyn mediante el uso selectivo de testigos protegidos durante el denominado «juicio del siglo».
La postura de la Corte de Nueva York se mantiene alineada con los dictámenes de las agencias de seguridad que vigilan el cumplimiento de la condena del narcotraficante en el penal de máxima seguridad de Colorado. Las fuentes judiciales del circuito de apelaciones confirman que los escritos tramitados de manera directa por los internos no suspenden la ejecución de las penas ni obligan al juez a convocar a audiencias presenciales para la revisión de los testimonios ya desahogados en las etapas procesales ordinarias.
El cruce de misivas en los últimos meses evidencia una estrategia de desgaste mediático coordinada desde el interior del penal de Florence, buscando forzar un posicionamiento de la Cancillería mexicana respecto a las condiciones humanitarias del encierro. No obstante, los voceros de la Secretaría de Relaciones Exteriores en México han reiterado que el estatus legal de Guzmán Loera se rige exclusivamente por las leyes federales de los Estados Unidos debido al cumplimiento de los decretos presidenciales de extradición ejecutados en 2017.
El trámite de la correspondencia recibida este jueves cerrará el ciclo de solicitudes del primer semestre del año para la Oficina Pro Se del distrito neoyorquino. La falta de un equipo de defensa técnica acreditado ante la corte de Brooklyn limita los alcances jurídicos de la petición firmada por el exlíder del Cártel de Sinaloa, garantizando que el expediente permanezca integrado al archivo de causas concluidas mientras se desahogan los mecanismos de control habituales del sistema judicial de los Estados Unidos.
